Lo primero que hicimos fue acercarnos al centro de Miraflores, al Mercado Indio, donde centenares de tiendas, alojadas en varias naves ofrecen multitud de artículos más o menos artesanos. En estas tiendas es muy difícil encontrar cosas auténticas, pues casi nada de lo que tienen puede resistir la comparación con las verdaderas artesanías que habíamos visto en Cusco y en Puno. No obstante sí que llegamos a ver algunas cosas aceptables (y la tradicional habilidad de Isidoro para el regateo llegó a convertirlas en bastante aceptables)
Otro amplio paseo nos llevó al centro de la Ciudad, la Plaza de Armas
Un detalle que nos impresionó fue la presencia de al menos ocho unidades de policía antidisturbios en actitud de actuación inminente repartidas por toda la plaza.
Como todo turista que se precie, nos dispusimos a ver el cambio de guardia del Palacio Presidencial, cuando la banda interpreta el himno nacional oficioso, "El cóndor pasa"
Del Puente a La Alameda... no se cansaría, la "Flor de la Canela".
Justo al terminar la Alameda, girando a la izquierda nos encontramos con las puerta abiertas de lo que resultó ser un colegio, el "Nuestra Señora de Moserrat" y, claro, tuvimos que entrar. La cosa era que se estaban preparando las Fiestas Patrias y el país hervía de gente preparando canciones, bailes y actuaciones en general y, claro, el Monserrat no era una excepción.
Nos encontramos pues, con niños y niñas de todas las edades actuando en el patio del colegio.
Otras cosas interesantes de Lima fueron el Mercado Municipal y el Barrio Chino (con la mayor aglomeración de tiendas de productos para trabajos manuales que yo sea capaz de imaginar)
Por la zona pudimos degustar un especie de buñuelos de yuca, riquísimos.




No hay comentarios:
Publicar un comentario